Empresarios: ¿Un reto mayor para Europa?

Helena opinión
Maria Helena de Felipe, Presidenta de FEPIME Catalunya y miembro del Comité Económico y Social Europeo

Hay actualmente una amplia distancia entre las regulaciones de los estados miembros de la UE respecto a los empresarios.

Cada país tiene su propia legislación, y a pesar del libre movimiento de personas, las reglas no se han homogeneizado, haciendo difícil hablar sobre iniciativa empresarial a nivel global y europeo. Por ejemplo, en España, cuesta 14 días crear una empresa, mientras que en el otro extremo, en Lituania, cuesta 72 horas. En términos globales, la UE no es un entorno amigable para los empresarios. Las diferencias no se quedan sólo en cuestión de tiempo, sino también en el capital económico y otros requerimientos que son necesarios para crear una empresa.

En la misma línea, las condiciones de los jóvenes y mujeres en un territorio tan caro como es la UE son muy desiguales, empezando por España donde el porcentaje de jóvenes desempleados sobrepasa el 40%, mientras que la media europea está por debajo del 20%. Alemania es el ejemplo a seguir, con un desempleo juvenil menor al 7%. Alemania también ha estado mirando el contratar muchos jóvenes procedentes de otros países de la UE, aliviando la presión en otros mercados laborales, tales como España o Grecia, este último con un 48% de desempleo juvenil.

Lo mismo ocurre con mujeres en el mercado laboral. Países como Suecia, Finlandia y Alemania son mucho más propensos a introducir mujeres en el mercado laboral y además en puestos de dirección, comparado con países del sur de Europa, donde ambos conceptos, los ratios de desempleo y la comparación de sueldos entre hombres y mujeres, continúa siendo un reto que debe ser tratado. En España, las mujeres ganan un 35% menos que los hombres, de acuerdo con los datos europeos de 2017. Actualmente, los hombres en la Unión Europea ganan un 16,3% más que las mujeres por cada hora trabajada.

Claramente no hay una solución que complazca a todas las partes. Aunque la UE ha establecido unas directrices para impulsar la iniciativa empresarial –tres días máximo para crear una empresa, al coste de no más de 100€, que todo deba ser procesado en un único portal o en diferentes países al mismo tiempo– la realidad es que ninguna presión –si hubo alguna- aplicada sobre un miembro de la UE para implementar estos requerimientos no obtiene el resultado deseado.

Disparidades nacionales sobre desempleo juvenil, igualdad de empleo y facilidades para emprender, son tales que reglas homogeneizadas no tienen sentido. Esto es porque la UE debería llevar a cabo políticas en aquellos países con los mayores problemas respecto desempleo juvenil o mujeres en el mercado laboral, para permitirles parecerse un poco más a los países punteros.

Asociaciones europeas como la Asociación de Organizaciones de Empresarias del Mediterráneo hacen un trabajo importante tratando de ratificar la igualdad de género, promover el espíritu empresarial de las mujeres y mejorar su desarrollo profesional creando igualdad de oportunidades entre estados miembro y sus países vecinos.

Otro reto es intentar asegurar que todos los países tengan una misma legislación. Esto permitirá a los empresarios viajar a través de Europa, con clientes en Italia o Alemania, para evitar un laberinto administrativo, el cual podría convencerles que extender su portfolio de clientes a nivel europeo no es beneficioso por la doble carga de impuestos o las regulaciones imposibles.

Alrededor del 84% de ejecutivos masculinos cree que hay dificultades para que las mujeres sean capaces de emprender. Las razones son muchas, pero la UE y las organizaciones europeas y de negocio deben contribuir a la promoción de un marco cultural el cual abrirá el mercado y las oportunidades a las mujeres.

Cambios legislativos y una estandarización reguladora serán innecesarios sin compromisos políticos previos por parte de la UE y de los estados miembro, de modo que estos cambios serán prioridades reales y políticas globales en la Unión Europea.

Traducción: Luis Costa

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